Consejos para la juventud (1882) de Mark Twain


SIENA
Cuando supe que tendría que hablar aquí, quise saber el tipo de charla que debía dar. Me dijeron que tenía que ser algo adecuado para los jóvenes —didáctico, instructivo, en la línea de los buenos consejos—. Muy bien. Tengo unas cuantas cosas en mente que a menudo he anhelado decir para la educación de los jóvenes, dado que es en los primeros y tiernos años de la vida cuando mejor arraigan las recomendaciones y resultan más perdurables y valiosas. En primer lugar, pues, os diré, mis jóvenes amigos —en realidad, os lo suplico encarecidamente—: 
Obedeced siempre a vuestros padres, cuando estén presentes. Esta es la mejor política a largo plazo, ya que si no lo hacéis, os obligarán. Casi todos los padres piensan que saben más que vosotros, y, por lo general, podéis sacar más llevándoles la corriente en esa superstición que actuando con vuestro mejor criterio.
Sed respetuosos con los superiores —si tenéis alguno—; también con los extraños y, alguna vez, con el resto. Si alguien os ofende y tenéis la duda de si lo hizo o no a propósito, no recurráis a medidas extremas. Simplemente buscad la ocasión y golpeadle con un ladrillo. Eso bastará. Si más tarde descubrís que esa persona no tuvo intención de ofenderos, salid abiertamente a confesar que cometisteis un error al golpearle. Tened el coraje de reconocer que lo hicisteis sin querer. Sí, evitad siempre la violencia. En esta era de la beneficencia y los buenos sentimientos, ya no caben cosas así. Dejad la dinamita a la gente tosca y poco refinada.
Acostaos temprano, levantaos temprano— eso es lo sensato—. Hay autoridades que recomiendan levantarse con el sol. Unas dicen levántate con una cosa; otras, con otra. Pero una alondra es lo mejor con lo que levantarse. Te da una espléndida reputación ante cualquiera saber que te levantas con la alondra. Y si escoges la alondra apropiada y la educas bien, fácilmente la puedes enseñar a que se levante a las nueve y media cada día — y no es trampa—.
Y en lo que respecta a mentir. Debéis tener mucho cuidado con mentir. De lo contrario, es casi seguro que os van a pillar. Una vez pillados, nunca seréis, a los ojos de los buenos y puros, lo que erais antes. Mucha gente joven se ha causado a sí misma un daño irreparable con una única mentira, burda y chapucera, producto de un desliz por falta del debido entrenamiento. Algunas autoridades sostienen que los jóvenes no deben mentir nunca. Naturalmente, eso es cargar las tintas más de lo necesario. Aun sin llegar yo tan lejos, sí mantengo, sin el menor género de dudas, que los jóvenes tendrían que hacer un uso moderado de este gran arte hasta que la práctica y la experiencia les den la confianza, elegancia y precisión indispensables para poder ejecutarla con gracia y provecho. Paciencia, diligencia, minuciosa atención al detalle, son las condiciones. A la larga, ellas harán del aprendiz un experto. En ellas, exclusivamente, deben basarse los seguros cimientos de su futuro prestigio. Pensad cuántos años de tedioso estudio, pensamiento, práctica y experiencia dedicó a su formación el sin par viejo maestro capaz de imponerle al mundo entero la noble y sonora máxima de: “La verdad es poderosa y prevalecerá” —la más imponente fractura abierta de la realidad que un nacido de mujer haya logrado todavía—. Porque la historia de nuestra raza, la experiencia de cada individuo, están cosidas con las sólidas evidencias de que una verdad no es difícil de matar, y que una mentira bien contada es inmortal.
Hay en Boston un monumento al hombre que descubrió la anestesia. Mucha gente está enterada, recientemente, de que en absoluto la descubrió ese hombre, sino que le robó el descubrimiento a otro. ¿Es esta una verdad poderosa y prevalecerá? ¡Ah, no, oyentes míos! El monumento está hecho de un material resistente, pero la mentira que cuenta le sobrevivirá un millón de años. Evitar una mentira engorrosa, endeble y que haga aguas es lo que debéis convertir en objeto de incansable estudio. Una mentira así no tiene más posibilidad de perdurar que una verdad del montón. (¡Claro que también podríais decir la verdad enseguida y zanjar el asunto!). Una mentira endeble, absurda, patética, no vive más allá de dos años. Excepto si hablamos de una calumnia. Es indestructible, entonces, por supuesto, pero el mérito ya no sería vuestro. Y una cosa más: empezad la práctica de esta graciosa y bella habilidad lo antes posible — empezad ya—. Si yo hubiera empezado antes, la podría haber dominado.
Nunca manipuléis armas de fuego descuidadamente. ¡El dolor y sufrimiento que habrá causado la inocente pero desconsiderada manipulación de armas de fuego por parte de los jóvenes! Tan solo hace cuatro días, justo en la granja vecina a donde yo estoy veraneando, una abuela, anciana, de cabello gris, dulce, uno de los espíritus más adorables de la tierra, estaba sentada trabajando, cuando su joven nieto entró a hurtadillas y bajó una vieja carabina abollada y oxidada que llevaba años sin tocarse y se suponía descargada, y la apuntó con ella, riéndose y amenazando con disparar. Presa del pánico, ella atravesó corriendo la habitación, gritando y suplicando, en dirección a la puerta. Pero al pasar por su lado, ¡él le puso el arma rozándole el pecho y apretó el gatillo! Había supuesto que no estaría cargada. Y supuso bien —no lo estaba—. Así que no hubo daños. Es el único caso así del que tengo noticia.
En consecuencia, y justo por eso, no trasteéis con viejas armas de fuego descargadas. Son lo más mortífero e infalible de todas las cosas creadas por el hombre. No hay que tomarse ninguna molestia con ellas; no hay que pararse ni tener la mira puesta en ellas, ni tan siquiera hay que apuntar. No, simplemente escoges un pariente al azar, disparas a lo lejos y es fijo que aciertas. Un chico que no le da a una catedral a treinta yardas con una ametralladora Gatling en tres cuartos de hora, puede agarrar un viejo mosquete vacío y cobrarse a su abuela cada vez, a cien.
Pensad qué habría sido de Waterloo si uno de los ejércitos hubiera sido de chicos armados con viejos mosquetes supuestamente no cargados, y el otro ejército, formado por sus parientes femeninas. Solo pensarlo le hace a uno estremecerse.
Hay muchas clases de libros. Pero son los buenos los que os convienen a los jóvenes. Acordaos de eso. Hay una cantidad incalculable, indecible, de medios para vuestro provecho. Así que tened cuidado con lo que seleccionáis, mis jóvenes amigos, mucho cuidado. Limitaos, exclusivamente, a los Sermones de Robertson, al Reposo del Santo de Baxter, Los Inocentes en el Extranjero *, y obras por el estilo.
Pero ya he hablado bastante. Espero que atesoréis estas enseñanzas que os ofrezco y hagáis de ellas una guía para vuestros pasos y un faro para vuestro entendimiento. Forjad vuestro carácter meticulosa y esmeradamente sobre estos preceptos, y poco a poco, cuando lo hayáis forjado, os quedaréis gratamente sorprendidos de ver cuán exacta y nítidamente se asemeja al de todo el mundo.
(*) Los Inocentes en el Extranjero o Guía para Viajeros Inocentes, de Mark Twain. Fue la obra más vendida en vida del autor.
Traducción del original en Inglés, por Siena

13 respuestas a “Consejos para la juventud (1882) de Mark Twain

  1. Y en cuanto a los espisodios de la Historia Virtual, es un privilegio poder conocer de manos de un gran equipo tan especial (especial, empezando porque es un equipo unipersonal) que contra viento y marea, no desfallece a la hora de ofrecernos las verdades que nos ocultan los medios oficiales. Ciertamente, nuestro cronista (un Prometeo que nos trae la antorcha de la verdad, un Proteo que cambia constantemente de forma) es de los luchan incansablemente porque la Verdad prevalezca. (No debemos caer, sin embargo, en la tentación de idolotrarlo, pero sí subirlo al altar que con toda justicia merece) jajaja.Sobre lo que dices del 15M, te diría lo que comenté antes a Inés. yA sabes cómo pienso sobre eso. Me parece una iniciativa muy valiosa, pero deberíamos tratar de que sea más práctica (y sí, ya sé que ha sido eficaz en temas de desahucios, entre otras cosas). Supongo que es parte del espíritu que no debemos perder. Y creo que pronto los vamos a ver apoyando o formando parte de otras reivindicaciones sociales que se van fraguando. Yo creo que la principal influencia del 15M es la que lleva a no cruzarse de brazos y unirse, a protestar, con o sin sindicatos (si es "con", mejor, cuantos más siempre mejor), para reivindicar cosas justas que hoy están clamando al cielo. (Sobre más Twain, Lila…Bueno, ya veremos. Hay un texto, he encontrado uno, al azar http://twainquotes.com/Galaxy/187012c.htmlen el que se imagina como candidato a gobernador de Nueva York…que es digno de traerlo aquí y reirnos a base de bien sobre sus peculiares opiniones sobre qué es una elección. Solo le he echado un vistazo. Veré si encuentro traducción. Textos hay muchos, y desconocidos, conferencias, siempre rebosantes de humor, que nos encantaría leer, estoy segura). Saludos y abrazos a la dos : )Siena

  2. Eso, como siempre (en eso no hemos cambiado, siempre ha habido, pienso, estas dos actitudes en la gente), puede transformarnos de dos maneras: hacernos cínicos, o resignados, o acomodados con el estado de cosas, o, una vez que somos conscientes, pensar qué podemos hacer para que eso cambie, sin perder el tiempo en vaguedades, concretando objetivos. Ganemos o no, es otra historia.Lo que suele ocurrir (y esto también pasa siempre) es que no centramos los objetivos. Unos quieren República, otros anarquía, otros cambiar el sistema de arriba a abajo…y otros, traer a la tierra el "imagine" de John Lennon. Para mí, un objetivo concreto y prioritario es presionar para que los gobiernos prohíban la especulación contra la deuda de los países (un ejemplo). Pero para otros…lo importante es que cambie el mundo y derrocar el capitalismo…cosa, en la que yo no creo, por ejemplo. Y así andamos, unos y otros. Es decir, como siempre. Peleados y entretenidos en saber si son galgos o podencos, mientras los que cortan el bacalao siguen a lo suyo, a mil años luz de nuestras pequeñas revueltas ideológicas. "Criaturitas", pensarán, si es que alguna vez se dan cuenta de que existimos, "son como niños estos proletarios protestones". (cierro rollo reflexivo jaja).Volviendo al texto, me gusta mucho cuando Lila dice que trata a su auditorio joven como chicos inteligentes. Me parece muy aguda la observación. Porque además, pienso que cuando dibuja a los personajes de las novelas que cité antes, más arriba, también lo hace como "chicos inteligentes" y para lectores inteligentes o espabilados. De hecho, tuvo y tiene un gran éxito entre la juventud (y también entre los menos jóvenes). Supongo que lo que a la gente le gusta es que un autor la trate bien, incluso mejor de lo que es (como nos suele pasar en cualquier ámbito jaja).Quiero decir, que los niños no son los de "Mary Poppins", esa clase de ingenuos, dóciles y buenecitos (que a mí me encantan, por cierto, y esa película también). Los de Twain son niños díscolos, que se escapan de casa, que se rebelan contra las injusticias, son independientes, valientes aunque tengan miedo, y saben sobrevivir aunque se lleven sus golpes y traten con gente de todo pelaje. Ah, y les encanta dormir bajo las estrellas, libres.Así que, igual que en otras novelas, donde le da a la infancia otra dimensión, yo creo que también lo hace en este texto para jóvenes. No los trata como a jovencitos perfectamente ideales e ingenuos que dirán al final "Huy, qué bonito y qué útil lo que nos ha dicho el Sr. Twain". El utiliza otro tono porque los supone más adultos, menos ingenuos y menos "santos". (Incluso en la sociedad norteamericana, tan aniñada, tan ingenua en tantas cosas y tan…hipócritamente puritana. Si hoy es así, supongo que no lo sería mucho menos en el XIX).—————————————————-Pues no he leído a John Fante, Lila, ni su serie sobre Arturo Bandini, pero espero remediarlo pronto. Sí que me he informado un poco sobre él y creo que me gustará (también utiliza el humor en sus personajes supervivientes e inadaptados en las calles de Los Angeles, según he visto).Si lo de Rimbaud lo dices por lo que creo, por esos "negocios" que comentamos un día… jaja. Bueno, una cosa es la literatura y otra la biografía de los poetas. Quizás conviene a veces conocer la biografía de los que más nos gustan para no idealizarlos o idolatralos. O para, a pesar de una biografía terrible, apreciar más la extraña psicología, el talento, incluso el genio.

  3. Buenas, Inés : )A mí también me gustan mucho todos los comentarios. Yo también creo que, como dice Lila, es una especie de manual de supervivencia camuflado en el humor. Que utiliza la parodia de algo tan solemne como el "Consejo" (que había de ser instructivo y formativo para el "espíritu") para hacer algo más liviano ("¡pobres criaturas que tienen que aguantar el enésimo tostón moralista!" -pudo pensar cuando recibió el encargo- O también: "Esta es la mía. Me piden algo instructivo, pues por mí no va a quedar. A instruir se ha dicho").O (siguiendo con las elucubraciones) quizás es que, honestamente, se sentía incapaz de de soltar ciertos rollos moralistas a los jóvenes, él, que había dibujado a Tom Sawyer o Huckleberry Finn (unos truhanillos, buenos chicos, un par de amigos leales y sentimentales, pero unos supervivientes, que no dudan en mentir si es necesario, o incluso…sin ser estrictamente necesario, como Mar recordará en la historia de "la valla" jaja) y decidió contar unas cuantas verdades a su manera, es decir, con humor, como broma. Para no escandalizar ni a chicos ni a grandes. Pero claro, viniendo de Twain, no podía dar muchas puntadas sin hilo. Creo que algunas sí da (como la broma naif de la alondra, pero poco más).Creo que también conviene tener en cuenta que es una charla, que es bastante probable que el discurso fuera acompañado de cambios en el tono de voz, paradas cómicas, gestos..Cuando, por ejemplo, empieza diciendo que es en los primeros y más tiernos años de la vida cuando mejor arraigan los consejos y resultan más perdurables y valiosos…Bueno, simplemente una larga pausa detrás,o un leve carraspeo, una expresión cómica en la cara, harían entender al auditorio lo irónico de esa afirmación. (¿O no? Bueno, a mí me gusta imaginar que algo hizo al pronunciar esa frase…para subrayar su ironía (o yo la entiendo así).Yo creo que no es ingenuo, Inés. Solo que intenta ser amable, cómplice con la naturaleza humana. Creo que es mordaz pero amable y comprensivo con las debilidades propias de nuestra "especie". Y que quería decir unas cuantas cosas sin ofender demasiado a su biempensante sociedad. Que no es fácil hacer eso, desde luego. A mí me parece una postura inteligente y también generosa. Como el hecho de que lo trate con humor.Ahora un pequeño rollo reflexivo a raíz de lo que dices sobre los tiempos actuales. No creo que vivamos unos tiempos más duros que otros en cuestión de hipocresías. Pero si te refieres a que tenemos mucha más información para conocer "determinadas hipocresías" a nivel mundial…en eso creo que tienes razón. Es bastante desolador ver (como en el vídeo del broker que nos trajiste, un ejemplo más), qué sencillo puede resultar especular, qué inmoral, y qué poca voluntad política hay para acabar con ello. Es como si fueramos rehenes de la mafia y encima tenemos que resignarnos o agradecer, que, al menos, nos dejan vivir (y tampoco a todos, pero aceptamos también, peor que mejor, "el precio que hay que pagar"). Sí, esa parte en la que ser conscientes de ciertas cosas no sirve de nada, es lo que puede hacer de estos tiempos algo más duros. Pero es algo subjetivo, creo. Siempre habíamos sido rehenes, solo que ahora lo sabemos.

  4. Lo cierto es que sales a la calle y vayas donde vayas casi cada día, sientes una dagujita en el costado, que no se te quita, ya sea en las noticias, ya sea en la cola de un hospital, ya sea en una mirada clavada en la tuya que siente lo mismo. Sí que está difícil el mundo. Pero no creo que sean males mayores los que desafiamos, y además creo también que nos ponemos en la medida de esos males, es decir, no nos crecemos, tomamos nuestra auténtica estatura y devolvemos la medida real a las cosas. Yo sigo con mi "sentido común" que está en la base de cualquier manual de supervivencia, y que es el único manual didáctico que tiene sentido. John Fante y los capítulos de la saga Historia Virtual de sanan.ex son los dos referentes que mis velas ardientes han traído veloces a la imaginación y me han poseído al acercarme a Mark Twain, porque yo sé que es un escritor de clásicos, pero no recuerdo haber leído más allá de algún librito de Tom Sawyer, que no tendría más de cien páginas, y que no eran las aventuras completas, (también pensé en “El barco borracho” de Rimbaud, pero me llevé una decepción tan brutal hace poco en ese tema, y lo deseché rápidamente, jajajajajaja). Es tan fresco como Arturo Bandini, como dice Inés, tan mordaz y tan ingenuo, y tan complejo como leer la historia teniendo que dilucidar, entre risas abiertas que te salen sin querer, mira que son divertidos, lo que sea cierto y veraz y lo que sea burla, pero tan amable. Insisto en que me encanta cómo trata de bien a los jóvenes, le imagino, a Mark Twain, porque parece que está entre nosotras, jeje, dando clases a superdotados, en Missouri, por ejemplo, que están en riesgo de exclusión social, y necesitan de todos los ladrillazos y todos los recursos posibles, abriéndoles todos los caminos para defenderse “neste mundo engañador”. Es decir, y estoy diciendo, que Tom Sawyer estaría en un programa de enseñanza para alumnos superdotados sin ninguna duda.Agradezco a siena los comentarios sobre el autor, y saben a poco, se nota que ha sido concienzuda. dio cane! He traído a mi comentario dos lemas del 15M. Unidos por el sentido común y si el sistema de error: reinicia. Es todo lo que tengo ahora en la mente y me ilusiona, junto. Muchas gracias, Siena, y yo quiero más. Twain.Besos Inés, Siena, Mar, Alacena…(Lila)

  5. Gracias, Siena. Me han gustado mucho, el texto y vuestros comentarios, chicas.Es mordaz, un manual de habilidades para ejercer con éxito la hipocresía, je. Hilado con humor negro, entre sus líneas encuentro la denuncia y la vergüenza de alguien que conoce bien la praxis del ser humano.No sé qué os parece, para mí, ahora, adolece de ingenuidad, en estos tiempos extremadamente duros, lo encuentro casi candoroso, desafiado por males mayores. ¡O será que mi diagnóstico social es aun más sombrío que el de Twain! Besos:)

  6. Lila, acabo de ver tu comentario. Estoy totalmente de acuerdo. Tu crítica es estupenda y muy certeras las asociaciones con otros textos moralistas. Para mí, has dado en la diana. Es demoledor y con una suavidad genial. Nos "pasa" la crítica envuelta en humor azucarado, como la píldora de la canción de Mary Poppins jaja. Es un texto actual y yo diría que atemporal, por lo sagaz en entender los comportamientos humanos y sociales.Siena : )

  7. Gracias, Mar : ). sobre las interpretaciones, tienes mucha razón. Ahora que lo dices, encontré hace poco una opinión de un chico de 18 años que tomaba el texto literalmente, es decir, pensaba que Twain había entrenado una alondra para despertarse (pero él objetaba que era mejor usar el despertador hoy día), y así, todo lo demás. Alucinante, y su interpretación ha sido descargada unas 2.300 veces de Internet…en fin. Lo digo a modo de anécdota. No se me había ocurrido que se pudiera interpretar literalmente…y resulta que sí es posible jaja.Para mí, aparte de que te llega como un texto lleno de humor, claro, y más, viniendo de quien viene, después de indagar un poquillo, la interpretación es que es una sátira de los "Consejos a la Juventud" de su época, que solían ofrecer los pastores presbiterianos (T. vivió rodeado de una comunidad presbiteriana). Cabe pensar si es que solo utilizó el "formato" para su parodia, o realmente pretendía burlarse del fondo de esos consejos. Las dos cosas, no?(Yo, hoy, tengo mi opinión, después de leer otra obra, "Los escritos irreverentes", publicados en 1962 por primera vez, 52 años después de morir Twain, y en 2010 en castellano. Lo que creo, después de conocer ciertas ideas del autor, es que en este texto de "Consejos" se habia puesto su "automordaza" a base de bien, y hace un texto deliberadamente suave en su crítica, y sobre todo, humorístico para que cuele mejor. Era muy consciente de lo que podía y no podía decir. Pasaba los textos por el tamiz de su conservadora esposa, a quien no quería ofender de ningún modo, ni tampoco a su sociedad. El quería público.)Jajaja, Mar. Sobre el ladrillazo. Fíjate que aconseja "reconocer con valentía… que lo hicisteis sin querer" cuando es obvio que si alguien diera un ladrillazo en un caso así, por la mera "sopecha" de haber sido ofendido, lo haría con muy mala leche y totalmente a sabiendas. Yo creo que está parodiando a la gente que actúa así: que se retracta de lo más reprobable e intencionado con todo el desparpajo del mundo, como la "gente refinada", diciendo "yo, en realidad, no tenía intención…" a ver si cuela, tomando a los demás por bobos. Yo creo que todo es pura ironía y que lo que recomienda en definitiva es, en todo caso, "guardar las apariencias" como los verdaderos farsantes, que en el caso del ladrillo, podrías encontrar luego cómo justificarte, pero si usas dinamita…ya es más difícil justificar después que lo hiciste sin querer.(Jajaja, en realidad, nos está desvelando la actuación de los farsantes y saber descubrirlos y si queremos, contraatacarlos con sus propios métodos).Besossiena : )

  8. Jajaja, Alacena, sí que es estupendo y divertido, sí. Y bastante raro que no estuviera traducido (al menos en la red, que bien que lo busqué antes de meterme en harina jaja.).Sobre llevar a la práctica los consejos, pues…nos pilla ya algo talluditos, seamos realistas…jaja. Lo adecuado sería ir entrenándose en la infancia y primera juventud, como dice el autor, pero tal vez, aunque un poco tarde, si nos ponemos a ello con "diligencia, paciencia y minuciosa atención al detalle" aún podamos perpetrar alguna mentiras digna de ese nombre…jaja. (Que sobreviva unos meses, al menos, tampoco hay que aspirar a una Mentira Universal por los siglos de los siglos, porque eso no sería realista, a nuestra edad…jajaja).(Sobre el trabuco heredado de tu bisabuelo, ya sabes que la clave del éxito está en no practicar nunca ni saber una patata de su manejo. Ah, y sobre todo en "suponer" cosas. Suponer que está descargado, suponer que no hay nadie cerca, etc. etc. Solo así resultan infalibles jajaj).Abrazos : )—————————————————-Lila, a ver si me dices quién es John Fante, que creo que me gustará…Me alegra que te guste el texto, que Twain te parezca increíble también por lo que escribe aquí (eso significa que habré acertado en algo traduciéndolo, o eso quiero pensar, que he sabido transmitir un poco su humor jaja). Es curioso, pero cuando lo lees bastante, y crees que ya no te vas a sorprender de sus exageraciones y sus disparates (piensas que ya te vas a acostumbrando, que le has cogido el tranquillo), de pronto vuelve a sorprenderte satirizando cualquier cosa con su asombrosa inteligencia y su capacidad de encontrar relaciones absurdas. Es maravilloso su uso de la lógica (creo que hay que ser muy lógico para encontrar lo absurdo en miles de pequeñas cosas. Y más aún, en la moral… Y luego, muy inteligente para tratarlas con distancia y convertirlas en objeto de humor disparatado).Yo le voy a hacer caso en su consejo y leeré Los Inocentes en el Extranjero. Esta reseña me ha convencido de que debo leerlo pronto :http://www.edicionesdelviento.es/viento_libro.php?id=113(Sobre el resto de tus acusaciones, prefiero no pronunciarme jaja. Solo te diré que eres muy generosa, porque es la verdad. Besos, Lila.)———————————————-

  9. Sí, ese párrafo descoloca, el ladrillazo. Pero en cada párrafo de sabios consejos de Twain hay una crítica demoledora, y no precisamente a los jóvenes, sino al mundo, y eso es muy actual, tenemos un evidente error de sistema y en esta era, cuando da error el sistema lo único válido es reiniciar. La crítica feroz pero envuelta en humor con suavidad va contra la "era de la beneficencia y los buenos sentimientos", y todo el texto es amigo de los jóvenes y todo él un manual a supervivencia. No te vayas a creer que falsa beneficencia y buenos sentimientos van a evitar que alguien te ofenda, y no dudes de que los habrá que lo harán a propósito, a mala fe, y defiéndete, sin remilgos. El párrafo final es aún más demoledor: "la forja del carácter", uf, toda una literatura entera en muchas eras escrita para ese fin, desde el Conde Lucanor, pasando por la Forja de un Rebelde, y el resultado de seguir todos los "buenos consejos", y todos los estudios de psicología evolutiva aplicada y conductista, y los manuales de ética evolutiva y conductista también es, en el texto: "os quedaréis gratamente sorprendidos de ver cuán exacta y nítidamente se asemeja (vuestro carácter forjado) al de todo el mundo".También queda demolida "La verdad perdura". Al final va a ser cierto que estamos unidos por el sentido común, en todas las eras. Dios, el texto está escrito en 1882. Y me gusta especialmente que se dirija a los jóvenes como si fueran tan inteligentes como sin duda son. Como él mismo, vamosFeliz martes Lila

  10. Buen trabajo Siena y buenos los consejos ,lo de Twain siempre es una lectura con mas de una interpretación posible, es increíble su lucidez…Me quedo pensando en un parrafo en especial "Si alguien os ofende y tenéis la duda de si lo hizo o no a propósito, no recurráis a medidas extremas. Simplemente buscad la ocasión y golpeadle con un ladrillo. Eso bastará. Si más tarde descubrís que esa persona no tuvo intención de ofenderos, salid abiertamente a confesar que cometisteis un error al golpearle. Tened el coraje de reconocer que lo hicisteis sin querer. Sí, evitad siempre la violencia. En esta era de la beneficencia y los buenos sentimientos, ya no caben cosas así. Dejad la dinamita a la gente tosca y poco refinada."O sea , dar un ladrillazo no es tan de gente tosca como la dinamita?Impresionante.

  11. Uf. IMPRESIONANTE. Es una guía para supervivientes. Es una guía para sobrevivir. Me recuerda a Jonh Fante. Algo así tuvo que sentir Bukowski cuando se encontró con Arturo Bandini, así, tan fresco, así me siento yo también cuando leo los capítulos de la historia virtual, de sanan, en el blog. Es demoledor. Pero suave en su demolición. Me encanta. GRACIAS. MILLONES. MIL BESOS.- Tiene razón valle, Mark Twain es increible. Dio cane! Sienita, la de veces que he dicho: este artículo está en inglés, usa el traductor de google ¡y no te has quejado! : ( ¿Por qué eres tan discreta siempre? ¿Por qué eres tan inteligente? :( Otro abrazo!!!Lila

  12. En primer lugar, gracias por la traducción. Sin ella, nos hubieramos quedado sin conocer este estupendo texto de Twain. Jajaja, que muchos no sabemos idiomas, como es mi caso. Particularmente, por tanto, te agradezco el trabajo que has realizado, muchísimo.¡Y en cuanto al texto, pues que estoy totalmente de acuerdo con esas directrices! Otra cuestión es que sepamos llevarlas a la práctica con la gracia con que el autor nos ofrece sus recomendaciones vitales, que para hacerlas efectivas hay que tener la destreza en el acto que Twain tiene con la palabra oral y escrita.Jajaja, yo voy a ir practicando, a la luz de esta traducción, con el tema de las armas, que no en vano heredé un trabuco de mi bisabuelo, que está, aún, de muy buen usar.Un abrazo.Alacena de las Monjas

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